jueves, 25 de noviembre de 2010

Himachal Pradesh

Después de la deliberada huida de Rajasthán y la insalubre llegada a Bhuntar (lo más remarcable está bajo la etiqueta Skatological World, por desgracia) este estado me recibió con su aire fresco, sus lindos bosques y sus tranquilas gentes. El paisaje esta consideradamente más limpio aunque siempre te topas con rastros de humanidad allá donde vas. Estamos condenados a encontrarnos en cada paso que damos y nuestra propia mierda acabará algún día por tomarnos el relevo. Pero da igual, por que estamos condenándonos solo a nosotros mismos, este mundo, nuestra querida madre tierra, se nos puede quitar de encima como un perro se quita las pulgas. Lo juro por mi ipod.

En realidad, en mi mochila
pone The Orth Face, por el desgaste.
 Y es que viendo las contradicciones que tiene este país te das cuenta de las tuyas propias, como turista y como ser humano. Mira aquel señor, si no, es un hinduista de la cabeza a los pies, muy religioso el tipo, seguro que acaba de salir del templo por que tiene esa marca roja en la frente que no me acuerdo como se llama. El pavo esta en frente de su tienda atizando con una vara a una vaca, animal sagradísimo de la ostia que simboliza la fertilidad y la nutrición. Que disparate! O mírame a mi, admirando el paisaje con mi mochila norfeis a dos kilómetros de un pueblucho, en medio de la nada, mientras los locales pasan y se ríen de mí… qué pinto yo aquí?

"Y mira también que feos quedan esos cables en medio de este espléndido paisaje... pero cuanto me jode cuando se va electricidad en mi habitació, no?"

Uno de esas caminatas que te dejan ofegao.
Pues para aliviarte todo este mal karma que te pueden crear estos paraísos (casi) destrozados por el turismo (casi) masivo, Himachal Pradesh tiene muchas alternativas y una sociedad más concienciada. Cuidan un poco más sus bosques y en las comunidades tibetanas puedes reutilizar tu botella de plástico y rellenarla por 5 rupias, también hay más papeleras de lo normal y es fácil encontrar puntos de reciclaje. En muchos lugares está prohibido fumar tabaco y tirar papeles al suelo.


Esto es el paraíso del trekker pero también hay que ir preparado por que hace bastante frío. Yo no hice más que alguna caminata larga por que no iba muy equipado, a parte que necesitaba relajarme y recuperarme con calma, aún seguía con problemas estomacales e hice una estricta dieta basada en tukpa y momos. La comida en india no es una de mis debilidades, de hecho, cuando encuentro un oasis tibetano me lanzo de cabeza a devorar una de sus sopas y empanadillas.


Momos! Esta foto se la he robado a Alex de su bloj, con toda la jeta.

Estuve unos días en Manali tomándomelo con mucha calma y perdiéndome en sus bosques más cercanos, el pueblo es parecido a un lugar de vacaciones y hay pequeñas zonas protegidas muy cerca. Hay mucho turista indio y algún que otro extranjero despistado. Como yo. El lugar es verde-verde y los Himalayas siempre están de fondo, en mi caso, muuuy al fondo… ya que no hice ningún trekking de más de 4 horas.

Estaba muy perezoso a parte que me he dado cuenta de que estoy muy oxidado, si camino más de 5 horas ya estoy reventao… y entre lo mal que cómo y las cagarrinas que pillo estoy empezando a parecer un espectro de Fido Dido con mochila, pero sin su flexibilidad, claro. Las frutas y el muesli también me están salvando la vida, por cierto.

La calle principal de Manali.

La comunidad tibetana de Manali.
También me pasé por Mac Leod Ganj. Aquí se aloja la sede del gobierno Tibetano en el exilio, los tibetanos, completamente budistas, están inmersos en una lucha pacífica por evitar la ocupación y el genocidio cultural por parte del gobierno chino, que es completamente… chino.
La cosa parece estar muy jodida para los tibetanos por que lo pacífico solo está de moda en verano, y en Tíbet se ve que hace bastante frío. Por suerte están bien instalados en este variopinto país y relativamente cerca de sus queridas montañas.




Vista casi completa de Mac Leod Ganj.



Lo más budista que encontré, en la sede del gobierno. 
(!)
Lo que me pareció más raro de todo es que ningún hostal (de los 3 o 4 que pisé) me pidió el pasaporte, cosa que me pareció extrañísima, lo habitual el tener que rellenar uno o dos formularios, a veces incluso en los ciber cafés te piden tus datos, pasaporte, numero de visado… yo en algunos apunto el numero de la visa china, del año pasado… de cachondeo ya, si nadie mira tanto papeleo!

La eterna sensación… le pasa a todo el mundo?
Me voy dejando atrás mil opciones y lugares por explorar, kayak, mountain-bike, rafting, parapente… no estoy preparado pero como siempre me quedo pensando si volveré por aquí o si haré esto o lo otro que parece tan interesante y emocionante. Relativamente cerca se encuentran las tierras de la inestable Kashmir y Ladakh, palabras mayores del trekking y senderismo. .. Otro día, otro viaje.

Lo mío esta vez es tomarlo con calma y me vuelvo al calorcito… si alguien me pregunta: ¿y no vas a hacer nada, ni una excursión de un día? Yo digo como escusa:
-no, es que soy gafe, sabes? El año pasado ya me partí la pata, y en una ciudad civilizada! No estoy para tirar pal monte.

Y me enciendo un peta. Juás!

3 comentarios:

  1. Me ha encantado lo de espectro de Fido Dido con mochila!

    joder gabri,leerte duele y todo, mamon!
    Aki entre examenes, trabajos de mierda, ingles....que endivia!!
    ale , un beoste!
    muaka!
    laia

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  2. Envidia?? Tiene delito que escribas esto Laieta, con lo que has pateado este año :P
    Mandale un saludo al Jorge!
    besoos!

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  3. Ese bigote no te lo afeites cuando regreses, que tengo un restaurante que quiero ir en el Gayxample y contigo salimos bien f... comidos, bien comidosi ;P

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