Pasé un par de días muy entretenidos en Udaipur, más que nada por que aún estaban de festivales y cada día había algún baile que ver. Aquí también bailan con palos (Garba!) pero los corros que se forman son inmensos! Y las músicas que sonaban variaban muchísimo, desde típicos ritmos rajastanís hasta house o techno, con un toque indio, por supuesto.
| Procesiones a mansalva, por el día y por la noche... |
Una tarde me quedé mirando a un grupo que estaba haciendo sus pujas* a una imagen en la calle principal, en una especie de portal. Todo lo relacionado con la religión me deja fascinado, esos derroches de fe y devoción son totalmente incomprensibles desde un punto de vista agnóstico-occidental, así que siempre me quedo absorto mirando como ponen incienso, hacen sus plegarias o alimentan a sus dioses predilectos (les echan una especie de bolitas dulces de diferentes tamaños, estas bolitas son comidas por pájaros, vacas o monos, son muy útiles para conseguir que estos últimos coman de tu mano!)
A los diez minutos reparé en un hombre sentado tras un escritorio que me estaba llamando, me acerqué y me dijo que, pasado el portal, había una especie de comida popular gratuita y que todo el que quisiera entrar sería bien recibido. Genial! Tenía que pasar por el hostal así que me apresuré y a los cinco minutos ya estaba de vuelta. Por el camino me encontré a dos italianas que conocí en el autobús y les comenté el plan, por supuesto se unieron y allí nos dirigimos.
El señor nos llamo otra vez y nos adentramos en el portal, tenían que indicarnos el camino cada dos por tres porque era un lioso entramado de callejuelas oscuras, pero de pronto llegamos a un patio interior muy grande en el que estaba todo el mundo comiendo. Habrían más de cien personas distribuidas en varias filas y sentados en el suelo, espalda con espalda, daba un poco de reparo andar descalzo en medio de tanta gente comiendo, tenía la impresión que le iba a meter el pie en el plato a alguien en cualquier momento.
Desde que nos vieron nos trataron increíblemente bien, con mucha hospitalidad y como orgullosos de tener invitados, nos abrieron un hueco y nos acomodamos, un niño muy simpático nos trajo un plato de papel y dos recipientes de papel de aluminio y un señor nos los llenó con un thali* básico pero muy bueno, consistía en pulao, dal y otra cosa que no recuerdo (arroz especiado, lentejas y cosa que no recuerdo, respectivamente) también nos sirvieron pan chapati para acompañarlo y también porque ese mismo pan es el que usan como cubierto.
Lo más gracioso fueron los niños que se encargaban de rellenar la comida, pasaban gritando el plato que llevaban en su olla y si a alguien le apetecía algo se lo servían, estos niños se enamoraron de las italianas y cada cinco segundos venían para ver si queríamos algo más, bueno… para ver si ellas querían algo más :DD
| La plaza principal decorada para la ocasión. |
| También hubo una escapada cultural al Palacio de la ciudad. |
Dejamos una donación y nos fuimos a cotillear en los bailes de la plaza. De momento la mejor cena del viaje sin duda!
*miniGLOSARIO
Puja: literalmente “respeto”, ofrenda o plegaria.
Thali: es lo equivalente a un menú, una combinación de raciones acompañado de chapati y/o arroz.
Dejo un par de vistas nocturnas de la ciudad y sus canales:
muy bonitas todas las fotos!!! mas mas!
ResponderEliminardafnoula! gracias! tuve una buena maestra XD
ResponderEliminarse me olvida siempre sacar la cámara.. :S