domingo, 17 de octubre de 2010

Resumen de la quincena

Namaste!
Estoy muy bien!! Aunque estuve muuuuy aislado.. tampoco había mucho que contar por eso he resumido estas dos semanitas:

Alex, el maño trotamundos.
Después de la primera noche todo fue como la seda. Estuve un día en Delhi y quedé con Alex, un colega que conocí en BCN (a través de CS) y que lleva dos meses en la ciudad, me contó sus mil historietas y llenamos de cerveza mi habitación, también se quedó a dormir en mi hostal y desayunamos juntos. Espero que nos volvamos a encontrar por aquí!

Al día siguiente me fui a Jaipur, en Rajasthan, una ciudad más pequeña pero caótica y ruidosa, la gente está más relajada que en Delhi. Visité un par de escuelas y paseé por la ciudad mirándolo todo desde fuera, no visité nada que costara una rupia, solo curiosear por los bazares y charlar con la gente. Ya tendré tiempo de ver palacios y fuertes. Solo tengo una foto del lugar porque siempre me olvido la cámara...
Una de las puertas principales de fuerte, Jaipur.

Y acabé estudiando en PUSHKAR, claro…

Vista del  lago y sus Ghats, Pushkar.
Las últimas dos semanas estuve estudiando en Pushkar, un pueblo por Rajasthan, que ya me habían recomendado hasta en Barcelona, y sí, está muy bien, es manejable a pie y con todo el tema de que es sagrado (no voy a aburrir con detalles de Lonely Planet) te empapas del rollito hindú y vives la vida a tope en un mundo vegetariano y sin alcohol. Choca un poco que sea mas fácil encontrar una cerveza que un huevo duro pero así va la historia.

Más vistas del lago...
El pueblo es básicamente una calle principal (por donde se mueve todo el turisteo, tanto indio como extranjero) que rodea el lago, el lago está rodeado por Ghats, que es donde los peregrinos toman sus baños sagrados. El pueblo está completamente plagado de templos. También hay un par de montes con templos donde se puede tener una bonita vista del valle y del pueblo. Es, en definitiva, el típico sitio del que te hablan tan bien que al final te decepciona un poco, más que nada por la cantidad de turismo que hay, sobretodo español, la mayoría de tiendas tienen letreros en hebreo y castellano, imaginaos que exótico!

El lugar es estrictamente vegetariano y están prohibidos los huevos, la carne.. Al principio tiene algo de especial pero ahora mataría por un pintxo de txistorra por que, aunque parezca que hay mucha variedad (en los restaurantes encuentras comida china, india, española, italiana, alemana, israelí…) luego te das cuenta que todo es una ilusión óptica creada con los mismos cuatro ingredientes. Igualmente hay que reconocer que le sacan mucho partido a las verduritas, al paneer (queso) y a los cereales.
Puesta de sol con el templo a Savitri de fondo.

La escuela
Aquí cualquier crío te pega un rapapolvo de cuidado
A los dos días de estar aquí (y hacer el correspondiente estudio de mercado de escuelas) me instalé en un hostal fuera del pueblo con una escuela en el piso inferior. Empecé haciendo dos horas de clase al día y tocando en la habitación otras tres o cuatro. Al principio avancé muy rápido, he aprendido a leer ritmos sencillos y a ejecutarlos, pero he llegado a un punto en que tengo que practicar y practicar y practicar.. Estuve un par de días un poco frustrado por que no avanzaba nada y solo podía hacer los ejercicios lentos y poco más, a parte que tiene tela el instrumento, ya explicaré otro día. Ya pensaba que esto de la música india era cosa de genes cuando uno de los alumnos me confesó que él necesitó por lo menos seis meses para hacer un ritmo básico a la velocidad adecuada.

Seis meses! Coño, no es que pensara que me volvería un master en dos semanas, pero tampoco voy a pagar una escuela dos meses para repetir los mismos ejercicios día tras día.. Esto hay que replantearlo.
Pushkar de noche...


El plan (el nuevo)
Pues no sé si es porque estoy un poco hasta las gónadas de la tabla (por el momento) o por que ver tanta gente de paso me a despertado el gusanillo o porque tanta verdura me está volviendo tonto pero ya he decidido que voy a viajar un poco, la primera ruta que me viene a la cabeza es seguir por Rajasthan... y comer mucho pollo!

Ah! Y pongo la única foto que tengo de mi cara, para que veáis que estoy bien!
La frase: pagaría lo que fuese por una tortilla, aunque me costase un huevo.

Entonces a viajar!!

1 comentario:

  1. Pues si que haces buena cara, si, casi parece que ya te has comido un par de huevos un poco revenios!!! Bueno. hagas lo que hagas (es decir viajar o tablear) estará bien pero recuerdate de disfrutarlo!!! Si es que tienes alma de trotamundos... A lo mejor encuentras a un sensei de tabla que te enseña a liberar tu quinto chakra musical y desarrollas el toke perfecto...
    Ay que se me va hermano, que te echo de menos, que me comas bien huevos o lo que sea!!! Un abrazo brodel!!!
    Javi

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