miércoles, 17 de noviembre de 2010

Desierto


El safari en el desierto no estuvo nada mal, aunque tampoco fue nada extraordinario. Habían dos rutas de un día y medio a elegir: la turística, que iba a la parte con el típico mar de dunas pero a la que todo el mundo iba a dormir (no solo en camello, en jeep también), y la no-turística, en la que te garantizaban no encontrarte con nadie en el camino ni al acampar. Muchos optan por la turística, por que es un poco más económica y porque gustan de hacer el ganso en el desierto, no se que le pasa a todo el mundo con mezclar fiesta y alcohol con cualquier actividad, aunque sea en la naturaleza. A mi no me apetecía nada más que pasar la noche en el desierto con la máxima paz posible, elegí la no-turística.
Aun así, cualquier actividad en la India esta condicionada por la gente, gente en todos sitios! Durante todo el camino nos aparecieron varias oportunidades de cambiar el menú (en vez del arroz con verduras que entraba en el paquete básico podías comprar cordero o pollo) o comprar cerveza, drogas, etc...
Mi grupo estaba formado por las dos españolas que había conocido en Jodhpur más unos ingleses (de origen indio) que se habían sumado en el último momento. Éramos un grupo pequeño pero los ingleses eran un poco pijos y se mostraron interesados en cada cosa que les ofrecían, acabaron borrachos comiendo cordero... patético, pero un buen negocio para los indios presentes, a nosotros nos insistieron hasta que les dejé claro que no me iba a salir del paquete básico, cada cosa tiene su momento y su lugar, no me apetecía ni comer filigranas, ni beber, ni ponerme hasta el culo de opio. Los ingleses acabaron comprando 2 Kg. de duro cordero que no se pudieron acabar y cerveza templada, todo a precio de maharajá (o de majaras, mejor dicho), merecido lo tenéis.

Mega: nuestro camellero-cocinero.

El camino estuvo bien, no nos cruzamos con nadie y experimentamos el poder del trote camellil en nuestras posaderas. Estuvimos desde la mañana adentrándonos en el desierto parando solo para comer y para que bebieran los animales.
Repostando.

Al final llegamos a un pequeño montón de dunas y acampamos ahí. La parte del desierto que vimos consistía en tierras áridas salpicadas de dunas, de vez en cuando. Supongo que si has estado ya en algún gran desierto pues no te impresiona mucho, pero para mi primera toma de contacto ya estuvo bien, a parte el disfrutar del camello (que a veces te dejaban conducir) fue una buena experiencia.
Lo único malo es que estábamos en plena luna llena y no es que desprecie al satélite, que estaba muy vistoso, pero me hubiese gustado más ver las estrellas desde la oscuridad del desierto, otra vez será…
Como todos empezaron a liarla en el campamento, que si cerveza, música, cordero y su puta madre, los españoles cogimos nuestros colchones y mantas y nos fuimos a lo alto de una duna a dormir en la paz que merecía el lugar. Estuvo genial aunque acabamos rebozados en arena; por la noche, a parte del bajón de temperatura, sopló un viento fuerte y tenías que cerrarte herméticamente si querías evitar la polvareda.

El anochecer y amanecer no fueron tan espectaculares como esperaba, no sé si a causa del polvo o de las nubes, pero no veías al sol romper con el horizonte, simplemente, media hora antes de oscurecer, se fundía con el cielo. Con su correspondiente degradación de colores, eso si.
También quitaba mucho misticismo el hecho de que había cobertura en el desierto y todo el mundo estaba hablando por el móvil, los viajes en coche de el "bar ambulante" que se encargaba de abastecer a los pijillos y la cantidad de basura que vimos durante todo el día y medio que pasamos en el desierto.

Una panorámica de la zona donde estábamos, en el medio se ve el campamento.

Si lo alternativo es así, no me quiero ni imaginar lo que debe ser la parte turística… pero estuvo bien en general, como premio unas rozaduras king size, medio gemelo quemado por el sol y una semana de cagarrinas.

Mis pintas en el desierto.
A partir de aquí el sol desaparecía.
Esta es la parte más dunificada que encontré.
 


2 comentarios:

  1. y las cucarachas del desierto, no te las encontraste? las que se alimentaban de la basura de los tours? las que se te subían por la cara cuando dormias en las dunas? no te las encontraste? pues te perdiste lo mejor, macho! :DDD
    oye, muy bien por tu blog. lo sigo con puntualidad y ganas. y me parto leyéndolo, eres un crack!
    saludos desde Barna!
    Carles

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  2. Hola!
    jaja, yo vi una especie de escarabajos peloteros, te refieres a esos, no?? se portaron bien y nos dejaron en paz por la noche :DD

    Gracias por el coment, tío, nos vemos pronto!

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