¡Nuevo!
¡Música de fondo para escuchar mientras lees!
Me voy a tomar unas vacaciones dentro de mis vacaciones. Estoy cansadillo. Después de Himachal Pradesh visité varias ciudades: Amritsar, Varanasi, Kajuraho… los imprescindibles de la India, vamos. Todo muy bonito pero después de tanta brasa me quedé otra vez en blanco, donde voy?? Qué hago?? Estoy un poco desganado…
Pero Gabi… y la música??
Descartada desde hace rato y no por falta de ganas! En todo lugar que visité busqué las tiendas de música y escuelas preguntando e informándome, tragándome unos sermones de la ostia para al final descubrir que, cuando les pedía que me tocaran un poco el asunto, no sabían mucho de percusión. Resulta que la mayoría de low-cost teachers [100-200 Rs/hora] son profesores de armonía, enseñan un poco de todo: tabla, flauta, sitar, danza… pero no son específicos en nada. Los músicos de verdad, como pasa en todo el mundo, se ganan la vida tocando y hay que buscarlos bien.
También me desanimó mucho que, en cuanto a instrumentos [porque necesito comprarme un cacharro], resultó que todo el mundo tenía uno precios altísimos y nada me sonaba bien. Las tablas de menor calidad [por las que pregunto siempre: nivel beginer of beginers] van de 4000 a 6000 Rs, y ninguna suena como la que tengo en casa [rota]. Me costó bastante cara [7000 Rs], pero la compré en una tienda de fiar, con renombre y que fabrica para músicos famosos, por lo tanto más cara pero al menos con cierta garantía de calidad. Era igualmente de la gama más baja, pero sonaba increíblemente bien… lástima que el menda no le sacó provecho en su día.
El caso es que me he quedado con nociones básicas [sigo siendo beginer of beginers] y sin instrumento… solo encontré una tabla que me convenció, sonaba muy bien, era nueva [porque las demás que vi parecían muuuy usadas…] y costaba 1800 rupias, la gran diferencia es que era en un pueblo y traté con el señor que las hacía, evitando así la ristra de intermediarios. Lo único malo de tenía esa tabla es que estaba al principio del viaje y el instrumento pesa un cojón y medio.
Lo único bueno es que, haga lo que haga, será más económico que reparar mi tabla en España, por lo que me clavan 120 leuros [7200 Rs].
Volveré a Pushkar a por los tamborcillos de los cojones? Tal vez… En todo caso NO más clases!
Entonces?
Tengo un coleguita por aquí que se iba para Goa, me sonó muy-muy bien la idea y, en un principio, dije que sí a ciegas. Después de Varanasi y Kajuraho, donde te dan por el culo sin miramientos, te avasallan sin cuartel y te cobran hasta por las cagarrinas que pillas, necesitaba paz y salubridad. Sol y brisa marina sonaban a música en mis oídos!
Pero mirando el mapa y siendo realista, me di cuenta que eso supondría tres o cuatro días de cutre-autobuses y trenes eternos... y eso con suerte, porque desde Kajuraho solo me quedaba volver a Varanasi, cosa que no me apetecía mucho, de esa ciudad, el recuerdo que más a perdurado en mi es la tos carraspera que aun no que he quitado y el olor a mierda de mis zapas.
Pillar un bus/tren en India es la muerte súbita… y llevaba demasiados a mis espaldas [en mis nalgas, más concretamente]. Encima, con lo grande que es este país! Volví a mirar el mapa y vi que estaba más cerca de Nepal que de Goa, que tontería…
Namaste Katmandú!
Lo decidí así, chas! Mientras estaba tirado en Kajuraho. El bus que iba a donde yo quería ir nunca llegó, y había ahí otro autobús a punto de partir. Era eso o quedarse otro día en ese **** pueblo, en el que no te daban tregua. Incluso para llegar a Nepal [Katmandú parecía estar a menos de 500 Km, lo juro!] tuve viajar muchísimas horas [2 días aprox.]. En uno de los desplazamientos [que, afortunadamente, era en tren] me colé para conseguir ganar algo de tiempo, el siguiente tren a saber cuando salía. No tuve tiempo de comprar el billete porque justo llegué a la estación y estaban anunciando su salida, a parte que tenía que cambiar leuros porque estaba totalmente tieso… me subí con 120 rupias en el bolsillo. En cuanto la máquina se puso en marcha fui a buscar al revisor y le expliqué mi vida. Suerte que llevaba un billete de 10€ y fue fácil cambiarlo, me dio para pagar las 240 del trayecto más 250 como penalización por viajar sin billete… también compré víveres y aguanté como pude hasta la frontera.
Hay que decir que la gente me trató divinamente, yo viajaba sin asiento y tuve que mezclarme a lo indio entre los viajeros, en mi compartimento íbamos 9 personas [en un espacio para 6] y llegamos a ser 11 en algún momento, pero me cedieron una de las plazas toda para mí!
Los personajes más curiosos eran 4 militares y el preso que transportaban, todos hablando y bromeando entre ellos, bizarrísimo. Yo, a pesar de los fusiles y esposas, me convertí en la atracción del viaje [200 Km., 13 o 14 horas, toma ya], todo el mundo fue muy amable, invitándome a comida y chai en todo momento.
Llegué a Katmandú hecho un puto cromo y aun con pantalón corto, estaba muy desorientado y no tenía nada de información del lugar, no estaba preparado para un giro tan inesperado pero fue muy divertido.
Si sabes algo del lugar al que vas siempre es una gran ventaja, pero yo no tenía ni zorra de cuánto costaba la rupia nepalí, cuánto podía valer una noche de hostal cutre ni cuál era la zona fácil de la ciudad para ligar techo. Estaba, como me encanta decir, más perdido que un hijoputa en el día del padre.
Los nepalises que iba conociendo o con los que tenía que tratar [taxistas, buseros, agentes de viaje, etc…] me preguntaban a dónde iba y yo les respondía: a Katmandú; y ellos: pero, a dónde? A qué parte? Y yo seguía con lo mío: a Katmandú, coño, al centro! Suerte que los locales son mucho más tranquilos y honestos que sus vecinos indios, en Nepal no hay mucho pillaje y el regateo es muy sutil, si me pillan tan en bragas en India de dejan el bullate como bandera japonesa, fijo.
EL BLOJ
Yo no traduzco al inglés, ni cuento los días pero, al menos para mi, a estado muy guapo el experimento: 8 seguidores/as [valientes!], 800 visitas [aunque la mitad serán de las putas vistas previas, mierdaconexiones] y algunas historietas buenas… me he desahogado mucho. Mi madre, que creo que a veces lee esto, ya dejó de preocuparse. Me conoce como si me hubiera parido a parte que la intento llamar cada semana, normalmente le digo que la mitad me lo invento para darle chicha al asunto y se queda más tranquila… XD
También me quedan varias idioteces por publicar, realmente he sido productivo, tengo el notebook lleno de sandeces. Intentaré meter los restos desde casa, hay sugerentes títulos como Dime lo que lees y te diré quién eres, ORTOgrafía: el hindlish, Mi lado oscuro, El Abc del regateo, Shanti Shanti tu puta madre… creo que alguno merece ver la luz. Pero o no encajan ahora mismo o no hay tiempo para todos, me gustaría que estos escritos [a los que quiero a todos por igual] fueran al ritmo de mi vida, de mi llegada a Barcelona. Me sentiría un poco estúpido publicando “Llegué a Varanasi entre la bruma y la mierda…” mientras estamos tomando unas cañas por el Raval.
Nepal me ha dado nuevas energías, como empezar un nuevo viaje. Desde que llegué he estado haciendo algo mejor que escribir, aprovechando que estoy en el techo del mundo. Una visa de 15 días hay que exprimirla. Hasta he tirado mis bambas viejas, llenas de mierda sagrada.
Katmandú -24 de Noviembre
| Supongo que algo mejor que escribir también será contarte el final de mi viaje, con una cerveza y un buen filete [por favor]… |
¡Gracias por leer!
No hay comentarios:
Publicar un comentario