viernes, 3 de diciembre de 2010

[Bonus track] Creando tendencias

En Nepal, con el frío que hace, he tenido que comprar algo para taparme un poco. En todas partes hay infinidad de chaquetas y forros polares, originales y de imitación, estos últimos están muy logrados. Yo me decidí por un chaleco, es una imitación [The Orth Face], pero está muy bien, le salen hasta plumillas!Pero en un principio intenté encontrarlo sin el logo, lo único que había sin marcas era muy cutre... se ve que a todo lo que les queda medianamente presentable le estampan el logo y a tomar por culo... resignación, ya llevo la mochila con el logo de los cojones voy a parecer patrocinado!

Chalecos como estos...

Pero después, paseando por las calles fardando de chaleco nuevo, pasé por delante de unas tiendas de bordados [parches con banderas y ese estilo] y me fijé en que el hombre era un crack, el tío estaba bordando a máquina un mapa [con sus nombres], con un recorrido trazado, y me explicó que era un encargo de alguien que había hecho esa ruta y quería bordarla en una camiseta, me fijé y en la tienda tenía de todo el hombre. Le pregunté: y puedes hacer un encarguillo ahora? Y este es el resultado:





¡Veámoslo más cerca!

Hay gente que prefiere llevar un cocodrilo, yo encontré una rana.



Cuando le pedí que tapara la marca, se quedó un poco extrañado, pero ya, cuando le pedí que hiciera una K pequeña, en rojo chillón, para meterla encima de la marca, se quedó con el culo torcido! Y aun más cuando le pedía que la pusiera torcida: "Imperfection! Imperfection!" le decía yo... ese es mi estilo!!

Pero juntamos a varios curiosos que pasaban por ahí y un par de modistos de las tiendas vecinas... alguno incluso me dijo que le parecía muy original... veremos pronto chalecos The North FaKe por Nepal?
Quien sabe!

martes, 30 de noviembre de 2010

Punto y final [con instrucciones]


¡Nuevo! 
¡Música de fondo para escuchar mientras lees! 
Tema: Ramirez Banda: Potato
[Para ese lado perroflauta]

Me voy a tomar unas vacaciones dentro de mis vacaciones. Estoy cansadillo. Después de Himachal Pradesh visité varias ciudades: Amritsar, Varanasi, Kajuraho… los imprescindibles de la India, vamos. Todo muy bonito pero después de tanta brasa me quedé otra vez en blanco, donde voy?? Qué hago?? Estoy un poco desganado…

Pero Gabi… y la música??
Descartada desde hace rato y no por falta de ganas! En todo lugar que visité busqué las tiendas de música y escuelas preguntando e informándome, tragándome unos sermones de la ostia para al final descubrir que, cuando les pedía que me tocaran un poco el asunto, no sabían mucho de percusión. Resulta que la mayoría de low-cost teachers [100-200 Rs/hora] son profesores de armonía, enseñan un poco de todo: tabla, flauta, sitar, danza… pero no son específicos en nada. Los músicos de verdad, como pasa en todo el mundo, se ganan la vida tocando y hay que buscarlos bien.
También me desanimó mucho que, en cuanto a instrumentos [porque necesito comprarme un cacharro], resultó que todo el mundo tenía uno precios altísimos y nada me sonaba bien. Las tablas de menor calidad [por las que pregunto siempre: nivel beginer of beginers] van de 4000 a 6000 Rs, y ninguna suena como la que tengo en casa [rota]. Me costó bastante cara [7000 Rs], pero la compré en una tienda de fiar, con renombre y que fabrica para músicos famosos, por lo tanto más cara pero al menos con cierta garantía de calidad. Era igualmente de la gama más baja, pero sonaba increíblemente bien… lástima que el menda no le sacó provecho en su día.

El caso es que me he quedado con nociones básicas [sigo siendo beginer of beginers] y sin instrumento… solo encontré una tabla que me convenció, sonaba muy bien, era nueva [porque las demás que vi parecían muuuy usadas…] y costaba 1800 rupias, la gran diferencia es que era en un pueblo y traté con el señor que las hacía, evitando así la ristra de intermediarios. Lo único malo de tenía esa tabla es que estaba al principio del viaje y el instrumento pesa un cojón y medio.
Lo único bueno es que, haga lo que haga, será más económico que reparar mi tabla en España, por lo que me clavan 120 leuros [7200 Rs].

Volveré a Pushkar a por los tamborcillos de los cojones? Tal vez… En todo caso NO más clases!

Entonces?
Tengo un coleguita por aquí que se iba para Goa, me sonó muy-muy bien la idea y, en un principio, dije que sí a ciegas. Después de Varanasi y Kajuraho, donde te dan por el culo sin miramientos, te avasallan sin cuartel y te cobran hasta por las cagarrinas que pillas, necesitaba paz y salubridad. Sol y brisa marina sonaban a música en mis oídos!
Pero mirando el mapa y siendo realista, me di cuenta que eso supondría tres o cuatro días de cutre-autobuses y trenes eternos... y eso con suerte, porque desde Kajuraho solo me quedaba volver a Varanasi, cosa que no me apetecía mucho, de esa ciudad, el recuerdo que más a perdurado en mi es la tos carraspera que aun no que he quitado y el olor a mierda de mis zapas.

Pillar un bus/tren en India es la muerte súbita… y llevaba demasiados a mis espaldas [en mis nalgas, más concretamente]. Encima, con lo grande que es este país! Volví a mirar el mapa y vi que estaba más cerca de Nepal que de Goa, que tontería…

Namaste Katmandú!
Lo decidí así, chas! Mientras estaba tirado en Kajuraho. El bus que iba a donde yo quería ir nunca llegó, y había ahí otro autobús a punto de partir. Era eso o quedarse otro día en ese **** pueblo, en el que no te daban tregua. Incluso para llegar a Nepal [Katmandú parecía estar a menos de 500 Km, lo juro!] tuve viajar muchísimas horas [2 días aprox.]. En uno de los desplazamientos [que, afortunadamente, era en tren] me colé para conseguir ganar algo de tiempo, el siguiente tren a saber cuando salía. No tuve tiempo de comprar el billete porque justo llegué a la estación y estaban anunciando su salida, a parte que tenía que cambiar leuros porque estaba totalmente tieso… me subí con 120 rupias en el bolsillo. En cuanto la máquina se puso en marcha fui a buscar al revisor y le expliqué mi vida. Suerte que llevaba un billete de 10€ y fue fácil cambiarlo, me dio para pagar las 240 del trayecto más 250 como penalización por viajar sin billete… también compré víveres y aguanté como pude hasta la frontera.
Hay que decir que la gente me trató divinamente, yo viajaba sin asiento y tuve que mezclarme a lo indio entre los viajeros, en mi compartimento íbamos 9 personas [en un espacio para 6] y llegamos a ser 11 en algún momento, pero me cedieron una de las plazas toda para mí!
Los personajes más curiosos eran 4 militares y el preso que transportaban, todos hablando y bromeando entre ellos, bizarrísimo. Yo, a pesar de los fusiles y esposas, me convertí en la atracción del viaje [200 Km., 13 o 14 horas, toma ya], todo el mundo fue muy amable, invitándome a comida y chai en todo momento.

Llegué a Katmandú hecho un puto cromo y aun con pantalón corto, estaba muy desorientado y no tenía nada de información del lugar, no estaba preparado para un giro tan inesperado pero fue muy divertido.
Si sabes algo del lugar al que vas siempre es una gran ventaja, pero yo no tenía ni zorra de cuánto costaba la rupia nepalí, cuánto podía valer una noche de hostal cutre ni cuál era la zona fácil de la ciudad para ligar techo. Estaba, como me encanta decir, más perdido que un hijoputa en el día del padre.

Los nepalises que iba conociendo o con los que tenía que tratar [taxistas, buseros, agentes de viaje, etc…] me preguntaban a dónde iba y yo les respondía: a Katmandú; y ellos: pero, a dónde? A qué parte? Y yo seguía con lo mío: a Katmandú, coño, al centro! Suerte que los locales son mucho más tranquilos y honestos que sus vecinos indios, en Nepal no hay mucho pillaje y el regateo es muy sutil, si me pillan tan en bragas en India de dejan el bullate como bandera japonesa, fijo.

EL BLOJ
Yo no traduzco al inglés, ni cuento los días pero, al menos para mi, a estado muy guapo el experimento: 8 seguidores/as [valientes!], 800 visitas [aunque la mitad serán de las putas vistas previas, mierdaconexiones] y algunas historietas buenas… me he desahogado mucho. Mi madre, que creo que a veces lee esto, ya dejó de preocuparse. Me conoce como si me hubiera parido a parte que la intento llamar cada semana, normalmente le digo que la mitad me lo invento para darle chicha al asunto y se queda más tranquila… XD

También me quedan varias idioteces por publicar, realmente he sido productivo, tengo el notebook lleno de sandeces. Intentaré meter los restos desde casa, hay sugerentes títulos como Dime lo que lees y te diré quién eres, ORTOgrafía: el hindlish, Mi lado oscuro, El Abc del regateo, Shanti Shanti tu puta madre… creo que alguno merece ver la luz. Pero o no encajan ahora mismo o no hay tiempo para todos, me gustaría que estos escritos [a los que quiero a todos por igual] fueran al ritmo de mi vida, de mi llegada a Barcelona. Me sentiría un poco estúpido publicando “Llegué a Varanasi entre la bruma y la mierda…” mientras estamos tomando unas cañas por el Raval.

Nepal me ha dado nuevas energías, como empezar un nuevo viaje. Desde que llegué he estado haciendo algo mejor que escribir, aprovechando que estoy en el techo del mundo. Una visa de 15 días hay que exprimirla. Hasta he tirado mis bambas viejas, llenas de mierda sagrada.

Katmandú -24 de Noviembre



Supongo que algo mejor que escribir también será contarte el final de mi viaje,
con una cerveza y un buen filete [por favor]…

 ¡Gracias por leer!

lunes, 29 de noviembre de 2010

Carne

Esto de comerse cosas con patas no está muy bien visto en la India. Hay muchísimos vegetarianos y quien come carne come cordero, cabra o pollo. Creo que no hay nada más en el mercado. La última vez que estuve por estos lares recuerdo que estuve en un restaurante en Goa que tenía ternera en el menú, no la pedí pero le pregunté al camarero porque me extrañó mucho, se apresuró a explicarme que era carne importada, no sé si para darme a entender que sus vacas son más sagradas que las extranjeras o por que saben perfectamente que ningún turista en su sano juicio probaría carne de una vaca que haya pastado en estas calles.


Las Españas son las antípodas culturales-gastronómicas de la India. Maltratamos a los animales, hacemos un espectáculo con ello y nos comemos hasta las criadillas de lo más sagrado.

Hay un animal muy devaluado en la India, un icono en nuestro país, menos preciado y prohibido en algunas culturas pero aclamado en la nuestra, el que vale de los pies a la cabeza y se le come hasta el rabo. No es ninguna adivinanza por que quien lea esto ya tiene un fuet o unas manitas revoloteando en su imaginación, no?


Pancetas plácidamente pastando.

Aquí los cerdos van a su rollo, haciendo lo que les place, como las vacas, pero creo que sin condición de sagrados. Van haciendo el vago y comiendo cualquier porquería, a veces se pelean con los perros y arman un buen escándalo, son cerdos callejeros. En algunas calles muy estrechas me acojona bastante pasar al lado de tal fauna ya que las vacas, pese a ser muy mansas, imponen mucho y a veces se quedan estáticas en medio del callejón, a parte que algún viajero me a dicho que ha recibido alguna mini embestida… los perros y cerdos suelen gruñir, solamente.


No me canso de decirlo: this is the jungle.
 Cuando veo algunas de esas vacas negras gigantes en la calle, no puedo dejar de imaginar en como sería un encierro aquí… un francés me contó que hay algo parecido en el sur, ponen 20mil rupias en los cuernos de una veintena de reses bravas y las sueltan por el pueblo, quien pille la plata se la queda. Me dijo que mueren varias decenas de personas cada año, pero he buscado información al respecto y no he encontrado nada. Tal vez es solo leyenda de perroflauta…


Esos Miura!

Qué es famoso de España?
Alguna vez alguien me pregunta por las tradiciones de mi país. Pues es una suerte para nosotros esta falta de información. Eso y que acapare más atención el BarCa y Nadal. No creo que nos recibieran tan bien si supieran como algunos de nuestros paisanos torturan a su más sagrado animal, supongo que se llevarían las manos a la cabeza como yo me las llevo cuando veo tanto jamón por ahí tirado, sin oficio ni beneficio… que lástima! (algún vegetariano se llevará las manos a la cabeza si lee esto, :/ )

Como dijo el gran Godoy en uno de sus monólogos: “mi animal preferido es el entrecotte”

Una vez, conversando con un vegetariano en Pushkar, cometí el error de explicarle con detalles las múltiples formas de cocinar tan preciado manjar, como usamos los intestinos, curamos las patas y asamos la cara, indicándole que una de mis partes favoritas son los pieses. Nunca más lo voy a hacer porque puso una cara de asco impresionante, el pobre. Suerte que era hindú, por que un musulmán tal vez me echa de ahí a varazos, como a las vacas.

Ahora evito hablar ya de carne y disfruto de los platos vegetarianos que tiene el país, con decir “No Masala” basta para que las cosas piquen lo justo. Al fin y al cabo Masala es una palabra muy útil.

A partir de ya, cuando me pregunten por qué es famosa España, responderé: por el fúrgol y el flamenco!

Platos típicos de mi país. Y punto.

Nota: lo primero que voy a hacer cuando llegue a BCN será comer en el Romescu, no sé si alguien me entiende...

FOTO EXTRA
La ternera que no querrías tener en tu plato


Decorados eliminados de Jarri y la Fabrica de Cocholate.


sábado, 27 de noviembre de 2010

Nunca fui a Parvati

Pero se oye hablar mucho del lugar...
Los valles que forma el río Parvati a su paso por la cordillera del Himalaya son otra Meca del perroflautismo verde de la zona, sí, ya sé, estoy utilizando mucho la expresión "Meca del perroflautismo", pero toda la India parece serlo...
Yo no tuve la oportunidad de visitarlos, pero es inevitable oír las historias que, de boca a oreja, se susurran en las terrazas de todo Himachal Pradesh. Historias que, de degeneración en degeneración, se han transmitido durante décadas alimentando el mito de que Parvati es, en realidad, la tierra prometida.

Por su relativo aislamiento, sus bonitos paisajes y su relajación en cuanto a aplicación de las leyes anti-droga, el valle ha sido desde los 90’ el fumadero del estado, siendo los primeros "colonizadores" (y en este caso la palabra viene de colon) grupos de israelises mochileros (como siempre) en busca de su santo grial: alojamiento barato y dronga accesible (como siempre).

Una de esas supuestas villas aisladas [imagen sacada de internez]
Las historias más oscuras narran incluso desaparecidos, aunque nada serio, un par de docenas de turistas en los últimos 20 años. Pese a que los valles gozan de una absoluta tranquilidad hoy en día, no se recomienda hacer caminatas sin guía por lugares muy remotos, si llevas más de media hora sin ver envases de plástico tirados en las laderas el lugar ya se considera lo suficientemente remoto como para ir pensando en la vuelta.

Cuénteme más, señor Alcántara...
Las historias varían según la boca que las cuenta, se dice que en las villas de Jari y Malana se ha de ir con cuidado, algunos de sus monumentos son sagrados y no pueden ser tocados por extranjeros… En Malana, se dice que los viajeros tienen que esperar a las afueras del pueblo hasta que son invitados a entrar, en este pueblo está completamente prohibido tocar a ningún habitante ni sus pertenencias, con multas de hasta 1000 rupias.

También he oído hablar del peregrinaje hebreo por excelencia… donde se detiene el tiempo… Un lugar que el viajero recuerda con nostalgia y quiere olvidar a la vez. El lugar creo recordar que se llama Kasol y me contaron que es como un agujero en el viaje de todo mochilero. Como la isla de Lost, pero sin giros argumentales. No hay ninguna actividad en esta parte del valle más que la vida contemplativa y la destrucción sistemática de neuronas. Donde el hostal de turno en el que te alojes te ofrece todo lo que pueda necesitar un humano recién desmilitarizado y con ganas de jarana: un techo, comida y alimento para el alma...

Así dicen que te reciben algunos hostales.
 [imagen sacada de internez]
Un tipo me contó que el dueño de su hotel manejaba hasta tres calidades del mejor charas* que había visto nunca. Con precios que variaban desde (precios por tola*) 800 por la calidad más baja (excelente, igualmente), hasta 1500 por el denominado Manali Ice (precios que pueden multiplicarse por dos y tres en el resto de la India, amén de adulterarse).
Los niños del lugar, a parte de ofrecerte el producto local,
juegan a hacer charas [imagen sacada de internez]
El tipo era de los inquietos, los que no tienen suficiente con eso y aún quieren ver lo mejor de lo mejor, cosa güena mandanga fina, que diría un amigo. Él hizo la ruta que lleva a Rashol, se dice que se ha de cruzar el río y empezar a subir como un condenado. El camino consta de cuatro horas de ascensión pero tiene su recompensa, se ve que la villa se dedica exclusivamente a la producción de charas, teniendo así un gran surtido de las mejores cremas del Himalaya a precios de fábrica. Si en Kasol no hay nada para hacer en Rashol menos todavia. Me dijo que si paseas por la villa, que carece incluso de calles, no encuentras nada… ni una tienda, ni un restaurante o cafetería, o algo que se parezca a una plaza, nada! solo te cruzas con niños gritándote “Chocolat! Chocolat!”, el único producto estrella.
Si te equivocas de camino puedes dar con La calle de atrás (o cagadero), muy poco agradable pero que confirmaba que realmente había chocolat y algo más que niños. Siempre es mejor poner un pie en Chocolat Street que en el "monumento" sagrado del poblado, que solo los locales pueden tocar y acarrea una multa de 2500 rupias a quien desafie esta regla.

Por el camino dicen que te encuentras cabreros
bajando el otro producto del pueblo.
[imagen sacada de internez]

Que lleva en ese capazo, caballero?
[imagen sacada de internez]
Verdad o leyenda?
El notas me siguió contando que en temporada baja solo hay un hostal económico, aloja por 50 rupias, pero cobra la comida a precio de oro (y no es de extrañar, imagínate que te manden al pueblo a por espaguetis para los putos fumetas). Me dijo también que te ofrece chocolat barato y de buena calidad, pero a precio casi fijo (a este le sacó media tola del mejor que tenía por 500 rupias) pero hay que saber esperar hasta que se te acerque uno de los locales y te muestre las verdaderas cremas del lugar.
El tío (que me pareció un poco judío desde el principio) me dijo que estuvo casi una hora regateando y dándole la brasa a uno de estos, peleando por la denominada frist cream, de lo más fino que había visto en su vida, con un precio inicial de 2500porqueresmiamigoRupias a 1000 que le llegó a sangrar… en fin, quien sabe si se lo estaría inventando todo, el caso es que me dijo que había excelente mandanga a 50 rupias el gramo pero no se había subido 5 Km. de piedras para cargarse de baratijas, si había first cream, se pillaba first cream y-pun-to. Un sibarita del humo. Un loco de la vida.

Se dice que secan sus cosechas en las
fachadas, con todo el descaro!
[imagen sacada de internez]

Imagen panorámica de la villa de Rashol, que he encontrado por ahí [imagen sacada de internez]

Ah! Cuantos rincones por explorar, si tuviera tiempo y dinero lo haría todo, pero a veces me conformo con escuchar una historia así y decirme: en otra vida, seguro que voy a conocer el Valle de Parvati.


Kasol, Rashol... algún día iré a comprobar si vuestras leyendas son ciertas.
[y otra vez: imagen sacada de internez ;-)]
 *miniGlosario
-Charas: hachís, costo, chocolat, mandanga... en fin,para qué extendernos.
-Tola: unidad de medida India equivalente a 10 gr. (del tamaño de un dedo meñique)

jueves, 25 de noviembre de 2010

Himachal Pradesh

Después de la deliberada huida de Rajasthán y la insalubre llegada a Bhuntar (lo más remarcable está bajo la etiqueta Skatological World, por desgracia) este estado me recibió con su aire fresco, sus lindos bosques y sus tranquilas gentes. El paisaje esta consideradamente más limpio aunque siempre te topas con rastros de humanidad allá donde vas. Estamos condenados a encontrarnos en cada paso que damos y nuestra propia mierda acabará algún día por tomarnos el relevo. Pero da igual, por que estamos condenándonos solo a nosotros mismos, este mundo, nuestra querida madre tierra, se nos puede quitar de encima como un perro se quita las pulgas. Lo juro por mi ipod.

En realidad, en mi mochila
pone The Orth Face, por el desgaste.
 Y es que viendo las contradicciones que tiene este país te das cuenta de las tuyas propias, como turista y como ser humano. Mira aquel señor, si no, es un hinduista de la cabeza a los pies, muy religioso el tipo, seguro que acaba de salir del templo por que tiene esa marca roja en la frente que no me acuerdo como se llama. El pavo esta en frente de su tienda atizando con una vara a una vaca, animal sagradísimo de la ostia que simboliza la fertilidad y la nutrición. Que disparate! O mírame a mi, admirando el paisaje con mi mochila norfeis a dos kilómetros de un pueblucho, en medio de la nada, mientras los locales pasan y se ríen de mí… qué pinto yo aquí?

"Y mira también que feos quedan esos cables en medio de este espléndido paisaje... pero cuanto me jode cuando se va electricidad en mi habitació, no?"

Uno de esas caminatas que te dejan ofegao.
Pues para aliviarte todo este mal karma que te pueden crear estos paraísos (casi) destrozados por el turismo (casi) masivo, Himachal Pradesh tiene muchas alternativas y una sociedad más concienciada. Cuidan un poco más sus bosques y en las comunidades tibetanas puedes reutilizar tu botella de plástico y rellenarla por 5 rupias, también hay más papeleras de lo normal y es fácil encontrar puntos de reciclaje. En muchos lugares está prohibido fumar tabaco y tirar papeles al suelo.


Esto es el paraíso del trekker pero también hay que ir preparado por que hace bastante frío. Yo no hice más que alguna caminata larga por que no iba muy equipado, a parte que necesitaba relajarme y recuperarme con calma, aún seguía con problemas estomacales e hice una estricta dieta basada en tukpa y momos. La comida en india no es una de mis debilidades, de hecho, cuando encuentro un oasis tibetano me lanzo de cabeza a devorar una de sus sopas y empanadillas.


Momos! Esta foto se la he robado a Alex de su bloj, con toda la jeta.

Estuve unos días en Manali tomándomelo con mucha calma y perdiéndome en sus bosques más cercanos, el pueblo es parecido a un lugar de vacaciones y hay pequeñas zonas protegidas muy cerca. Hay mucho turista indio y algún que otro extranjero despistado. Como yo. El lugar es verde-verde y los Himalayas siempre están de fondo, en mi caso, muuuy al fondo… ya que no hice ningún trekking de más de 4 horas.

Estaba muy perezoso a parte que me he dado cuenta de que estoy muy oxidado, si camino más de 5 horas ya estoy reventao… y entre lo mal que cómo y las cagarrinas que pillo estoy empezando a parecer un espectro de Fido Dido con mochila, pero sin su flexibilidad, claro. Las frutas y el muesli también me están salvando la vida, por cierto.

La calle principal de Manali.

La comunidad tibetana de Manali.
También me pasé por Mac Leod Ganj. Aquí se aloja la sede del gobierno Tibetano en el exilio, los tibetanos, completamente budistas, están inmersos en una lucha pacífica por evitar la ocupación y el genocidio cultural por parte del gobierno chino, que es completamente… chino.
La cosa parece estar muy jodida para los tibetanos por que lo pacífico solo está de moda en verano, y en Tíbet se ve que hace bastante frío. Por suerte están bien instalados en este variopinto país y relativamente cerca de sus queridas montañas.




Vista casi completa de Mac Leod Ganj.



Lo más budista que encontré, en la sede del gobierno. 
(!)
Lo que me pareció más raro de todo es que ningún hostal (de los 3 o 4 que pisé) me pidió el pasaporte, cosa que me pareció extrañísima, lo habitual el tener que rellenar uno o dos formularios, a veces incluso en los ciber cafés te piden tus datos, pasaporte, numero de visado… yo en algunos apunto el numero de la visa china, del año pasado… de cachondeo ya, si nadie mira tanto papeleo!

La eterna sensación… le pasa a todo el mundo?
Me voy dejando atrás mil opciones y lugares por explorar, kayak, mountain-bike, rafting, parapente… no estoy preparado pero como siempre me quedo pensando si volveré por aquí o si haré esto o lo otro que parece tan interesante y emocionante. Relativamente cerca se encuentran las tierras de la inestable Kashmir y Ladakh, palabras mayores del trekking y senderismo. .. Otro día, otro viaje.

Lo mío esta vez es tomarlo con calma y me vuelvo al calorcito… si alguien me pregunta: ¿y no vas a hacer nada, ni una excursión de un día? Yo digo como escusa:
-no, es que soy gafe, sabes? El año pasado ya me partí la pata, y en una ciudad civilizada! No estoy para tirar pal monte.

Y me enciendo un peta. Juás!

martes, 23 de noviembre de 2010

Desierto Animado

Como cuesta un cojón subir videos con estas conexiones de mierda intenté hacer unas imagenes animadas. Pero como soy un poco lerdo en todo lo referente a ordenadores hasta ahora no aprendí a subir los putos GIF al bloj...

He aquí el resultado:




Mi camella, mascando algún yerbajo.







Trote camellil con camellero hablando por el móvil.


No és muy impactante, lo sé... pero bueno, menos da una piedra, no??
:DD

domingo, 21 de noviembre de 2010

Yo cagué en Bhuntar

Para viajes míticos el que me casqué después del safari, hice un Jaisalmer-Bhuntar en más de dos días topándome con algunos de los transportes más lentos del mundo (no lo he leído en ningún sitio, me lo invento para darle más énfasis :DD) al final me decidí a ir a Himachal Pradesh por muchas razones: porque había un amigo por ahí, porque está a los pies de los Himalayas (y garantiza bajas temperaturas), por darme un descansito de tanto avasallamiento, por sus “productos locales” y porque no lo conocía.

El resume es este: fueron 1055 Km. (según Google maps) y en tiempo más de dos días.

Y el recorrido fue el siguiente: Jaisalmer-Jodhpur (bus 7H) + Jodhpur-Kalka (tren 20H) + Kalka-Shimla (tren 8H) + Shimla-Bhuntar (bus 12H) con sus correspondientes (e interminables) esperas entre transportes.

Cabe mencionar la estupidez que hice en tomar el toy train desde Kalka a Shimla en vez del bus, según la guía este tren es una de las joyas del estado pero si quieres llegar a destino mejor píllate el autobús, porque este tren, que es muy bonito y está muy bien conservado (el recorrido también es muy curioso), se tira más de 8 horas para hacer un recorrido de menos de 70 Km.! Y estás sentado en madera pelada, así que después de tantas horas en un mismo lugar (para que no te quiten el asiento) necesitas encargar un culo nuevo…


Este maravillosos tren me borró dos veces la ralla del culo.
Lo peor fue que llegué a Bhuntar a las 3 de la madrugada, quedándome totalmente tirado, en este pueblo no hay mucha infraestructura hotelera, pregunté en el primer hotel (era hotel-hotel) y, después de llamar durante más de media hora para despertar al recepcionista, me dijo que cobraban 800 rupias sin regateo. Me mandó a un hostalillo a unas calles, donde podría encontrar algo más asequible.

Ahí me encontré con el mismo problema, recepcionistas noqueados, pero al cabo de media hora abrió un jovencito. No hablaba mucho inglés pero me entendió cuando le pregunté el precio:
300 rupias- me dijo, yo le comenté que buscaba algo más barato y me contestó: 200 rupias- joder, si que suelta pronto el pavo. Le pedí que me enseñara la habitación y me encontré con esto:


El espejo del baño ahí metido junto a los tomates y pimientos podridos!
El espejo del baño ahí metido junto a los tomates y pimientos podridos!
El baño que, a parte de estar guarrísimo, parecía recién usado, tenía hasta papel higiénico!

Me quedé alucinado del estado de la habitación, le pregunté si tenía otra y me dijo que no, entonces fui a saco con él, empecé a señalar todo y con el tono subido: estos tomates que hacen aquí? Y estas putas moscas? Y este baño? Esto no está limpio!! En un momento le solté una súper frase, gesticulando mucho para que me entendiera bien: me tendrías que pagar a mí por dormir aquí!!! El tío se quedó flipado, eran las 4 AM y le había despertado un tipo que estaba totalmente tirado, debía ser el más barato del pueblucho (y lo sabía) y encima le estaba abroncando... Pero a mi me la sudaba, estaba un poco encendido,por que una cosa es que no puedas exigir mucho por que algo es muy barato, pero de ahí a meterme en una pocilga de unos aprovechados que saben que son la única opción, va un trecho. Si me llega a echar me voy todo orgulloso y me quedo sobando fuera con los perros. Pero cedió un poco y me la dejó por 80 rupias, yo no subía de las 50 pero el cansancio y las ganas de poner un huevo me hicieron cortar la negociación.

Cuando estuve solo tuve que hacer de tripas corazón y usar el trono, estaba aun jodido de las comidas del desierto así que imaginaos como quedó (mejor no imaginéis :S)

No funcionaba la cadena y no salía agua de ningún grifo, malditos hijos de puta, lo único que me hizo feliz fue pensar en mis habilidades regateadoras y en que llevaba agua embotellada, me lavé las manos y lo dejé todo tal cual, ya se lo encontrará el siguiente, supongo.

viernes, 19 de noviembre de 2010

La guinda de Rajasthán

Llegué con todos los calores del desierto, con una barba de días y con arena hasta en el innombrable. Me pegué la ducha de mi vida y me dije: hoy me dejo bigote!! (el de hace un par de historias… es que voy un poco desfasado :P)


Me sentía un poco mareado y hambriento, también tenía el estómago fatal de las comidas en el desierto, así que me tomé un refresco y un sándwich a la sombra, para no arriesgar.

Di una vuelta por la ciudad y miré las barberías. Aquí muchos se afeitan en el barbero, es muy económico: si a mi me suele costar entre 20 y 30 rupias, entonces a los indios les cobrarán tres veces menos, como mínimo. También hay barberías en las calles y supongo que esas afeitarán por menos de cinco rupias, aunque dudo que ahí cambien la cuchilla en cada trabajo.

Los barberos indios son unos verdaderos artistas, te embadurnan a fondo, te masajean y te apuran muy bien, algunos acaban, te vuelven a echar espuma y te vuelven a afeitar… flipante! Te pueden hacer un sinfín de perillas y patillas, aunque lo que se lleva en India es el mostacho, no se por que será.

Elegí una con el criterio de siempre: si está trabajando y razonablemente limpia, ya vale. Me tocó esperar a un tipo que parecía venir de comer, no hablaba inglés pero entendió lo del mostacho finito por que el compañero, que estaba afeitando a otro paisano, le tradujo un poco. Empezó con todo el protocolo barberil y perfectamente me rasuró los lados, la barbilla y el cuello. Me limpió y empezó a masajearme el bigote con dos dedos, yo me imaginaba la escena desde fuera y tiene que ser chistoso ver como un tío masajea el bigote de otro…

Me puso un poco de espuma en el lugar a proceder y procedió, parecía todo un profesional, concentrado en su tarea hasta se acercó un poco, como para fijarse más, y empezó a rasurar y trazar la línea perfecta. Cuando llevaba medio bigote se paró a observarlo y así hacerse una imagen mental del trabajo que la otra mitad requería, se volvió a acercar a mí y justo cuando empezó otra vez con su labor SE TIRÓ EL ERUCTO MAS GORDO QUE SE HA OÍDO EN ESTAS TIERRAS mientras seguía afeitando como si nada…





…y por supuesto vino acompañado de otros, como si hubiese salido mamá eructo de paseo con sus eructitos siguiéndola detrás…





Yo no me considero nada escrupuloso pero eso me sobrepasó en ese momento. Empecé a sentirme mal, muy mal. Se me revolvió todo ahí abajo y escuchaba los gritos de un sándwich clamando por salir.

Le aparté la mano de mi bigote y le dejé la mano en frente, como un agente de tráfico, para indicarle que no siguiera. Me quedé treinta segundos así y cuando controlé el alboroto interior me levante, pagué y me fui. El otro barbero se estaba descojonando. Lo más impresionante es que mi barbero se quedó con cara de alucinado, no parecía entender qué había de malo en eructar en la cara de un cliente!

Yo me fui hasta con espuma en el bigote, muy aturdido, el del hostal me preguntó algo como qué hacía con medio bigote pero no le hice ni caso, me limpié en mi habitación y me eché una siesta. Más tarde rematé la faena.
No sé por qué pero ahora me afeito solito :DDD

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Desierto


El safari en el desierto no estuvo nada mal, aunque tampoco fue nada extraordinario. Habían dos rutas de un día y medio a elegir: la turística, que iba a la parte con el típico mar de dunas pero a la que todo el mundo iba a dormir (no solo en camello, en jeep también), y la no-turística, en la que te garantizaban no encontrarte con nadie en el camino ni al acampar. Muchos optan por la turística, por que es un poco más económica y porque gustan de hacer el ganso en el desierto, no se que le pasa a todo el mundo con mezclar fiesta y alcohol con cualquier actividad, aunque sea en la naturaleza. A mi no me apetecía nada más que pasar la noche en el desierto con la máxima paz posible, elegí la no-turística.
Aun así, cualquier actividad en la India esta condicionada por la gente, gente en todos sitios! Durante todo el camino nos aparecieron varias oportunidades de cambiar el menú (en vez del arroz con verduras que entraba en el paquete básico podías comprar cordero o pollo) o comprar cerveza, drogas, etc...
Mi grupo estaba formado por las dos españolas que había conocido en Jodhpur más unos ingleses (de origen indio) que se habían sumado en el último momento. Éramos un grupo pequeño pero los ingleses eran un poco pijos y se mostraron interesados en cada cosa que les ofrecían, acabaron borrachos comiendo cordero... patético, pero un buen negocio para los indios presentes, a nosotros nos insistieron hasta que les dejé claro que no me iba a salir del paquete básico, cada cosa tiene su momento y su lugar, no me apetecía ni comer filigranas, ni beber, ni ponerme hasta el culo de opio. Los ingleses acabaron comprando 2 Kg. de duro cordero que no se pudieron acabar y cerveza templada, todo a precio de maharajá (o de majaras, mejor dicho), merecido lo tenéis.

Mega: nuestro camellero-cocinero.

El camino estuvo bien, no nos cruzamos con nadie y experimentamos el poder del trote camellil en nuestras posaderas. Estuvimos desde la mañana adentrándonos en el desierto parando solo para comer y para que bebieran los animales.
Repostando.

Al final llegamos a un pequeño montón de dunas y acampamos ahí. La parte del desierto que vimos consistía en tierras áridas salpicadas de dunas, de vez en cuando. Supongo que si has estado ya en algún gran desierto pues no te impresiona mucho, pero para mi primera toma de contacto ya estuvo bien, a parte el disfrutar del camello (que a veces te dejaban conducir) fue una buena experiencia.
Lo único malo es que estábamos en plena luna llena y no es que desprecie al satélite, que estaba muy vistoso, pero me hubiese gustado más ver las estrellas desde la oscuridad del desierto, otra vez será…
Como todos empezaron a liarla en el campamento, que si cerveza, música, cordero y su puta madre, los españoles cogimos nuestros colchones y mantas y nos fuimos a lo alto de una duna a dormir en la paz que merecía el lugar. Estuvo genial aunque acabamos rebozados en arena; por la noche, a parte del bajón de temperatura, sopló un viento fuerte y tenías que cerrarte herméticamente si querías evitar la polvareda.

El anochecer y amanecer no fueron tan espectaculares como esperaba, no sé si a causa del polvo o de las nubes, pero no veías al sol romper con el horizonte, simplemente, media hora antes de oscurecer, se fundía con el cielo. Con su correspondiente degradación de colores, eso si.
También quitaba mucho misticismo el hecho de que había cobertura en el desierto y todo el mundo estaba hablando por el móvil, los viajes en coche de el "bar ambulante" que se encargaba de abastecer a los pijillos y la cantidad de basura que vimos durante todo el día y medio que pasamos en el desierto.

Una panorámica de la zona donde estábamos, en el medio se ve el campamento.

Si lo alternativo es así, no me quiero ni imaginar lo que debe ser la parte turística… pero estuvo bien en general, como premio unas rozaduras king size, medio gemelo quemado por el sol y una semana de cagarrinas.

Mis pintas en el desierto.
A partir de aquí el sol desaparecía.
Esta es la parte más dunificada que encontré.
 


lunes, 15 de noviembre de 2010

Última parada en Rahastán

Llegué a Jaisalmer en una nube de polvo, y no es una expresión, a media noche ya me tuve que poner una camiseta a modo de mascarilla por que no paraba de entrar arena por todos lados, no sé si pasamos por una zona desértica o que cojones pasaría, pero al despertarme había un dedo de arena en el suelo.

Muy curioso fue que todos los taxistas estaban tras una cuerda y una línea blanca pintada en el suelo, como para que no se nos echen encima. Ya me habían hablado de lo buitres que son los hoteleros en esta ciudad, la guía lo advierte también, se ve que todo el mundo esta dedicado al negocio del safari en el desierto y presionan muchísimo para que te dejes las rupias en su madriguera.

El lago Gari Sadar a las 6 de la mañana.
Descargué maletas en un hostal al que había llamado previamente (cosa que fue muy útil por que vino a recogernos evitándonos lidiar con los taxistas, aun viajaba con las españolas) y no podía dormir, eran casi las 6 AM pero llevaba muchas horas durmiendo en el tren, cogí los esenciales y me fui a ver la salida del sol al lago del pueblo, el Gari Sadar, un lago chiquitito pero con encanto, y muy tranquilo a primera hora de la mañana. Fue un excelente comienzo, el astro rey recargó las pilas y casi me hizo olvidar el agotamiento mental que llevaba a causa de las estresantes ciudades que había visitado, Rajasthán es un estado muy bonito y con mucha personalidad, pero si a eso le sumamos que es muy accesible desde la capital da como resultado legiones de turistas, y eso es directamente proporcional a la cantidad de embaucadores, vendemotos, estafadores, marrulleros y abusadores de almas cándidas que existe en el lugar… una pena, oye. Yo llevaba casi un mes en Rajasthán!!
Recargando las baterías!

Volví al hostal para hacer el check-in y, una vez firmado el papeleo, el gualtrapa de la recepción empezó a comentarme el asunto de los safaris. No estaba nada interesado en un principio pero después. Pensando en que nunca estuve tan cerca de un desierto, me dije que no estaría mal al menos escuchar su oferta. El tipo era un rufián clase-A: me explicó la ruta en cinco minutos y después, a mis preguntas del tipo “cuales son tus tarifas?”, él respondía cosas como “cuál es tu presupuesto?” cosa que no me gustó nada, así que le dije que no estaba interesado.

Salí a dar un paseo y en la primera calle que tomo encuentro a Ali, un tipo que conocí en Pushkar. Ali se estuvo quedando en casa de Bharat mientras yo estuve por el pueblo y me lo presentó como su amigo, fue un tipo muy majo y me dio una tarjeta para que contactase con él en caso de dirigirme a Jaisalmer, pero yo la perdí :S. Ali tiene un hostal y también se dedica a los safaris, entonces, tratándose de él, ya me hacía más gracia darme una vueltica por las dunas. Me explico: no es que pensara que por habérseme cruzado en el camino como “amigo de” no iba a ser un trampero más, pero había más probabilidades de acabar bien.

Me llevo a su hotel y nos sentamos a sorber un chai, me enseño las habitaciones y me explicó un poco acerca de sus safaris, pero no me presionó en ningún momento, me cameló y me pintó muy bien el asunto diciéndome que dejara el hostal en el que estaba y me viniese al suyo, que no me cobraría nada por ser un amigo.

Pensé que era una buena ocasión para hacerlo y contraté un viaje con él. Al final resultó todo un poco más caro de lo acordado alegando propinas y ayudas en nombre de "el buen rollo". Intentaba rascar de donde podía y lo peor era que se hacía el súper amigo. Esquivando las puñaladas no fue todo tan malo, pagué 150 rupias por la habitación (en concepto de propina amistosa, claro)

Siempre que estoy en estas situaciones me digo: venga tío, es comprensible, están muy necesitados y no hacen más que ver blanquitos paseándoles los billetes por delante. Pero es que hay mucho pesado… y yendo sólo (la vez anterior fui acompañado) deben pensar que eres más persuadible y te acosan bastante más.

Y esa fue mi experiencia en Jaisalmer. Habéis visto? He escrito más de ellos que del lugar y mira que es bonito! La ciudad está construida alrededor del fuerte (one more time) pero éste no es en forma de residencia o palacete para el maharajá de turno sino que está todo el pueblo viejo dentro de él. Es genial perderte en sus callejuelas, cada dos por tres apareces en un lugar que no esperas y puedes caminar por toda la parte amurallada, 99 bastiones según Lonely Planet (menos de 70 según la policía nacional). Una delicia de lugar.

Imponente fuerte visible desde cualquier punto de la ciudad.

Otra vista del fuerte, qué si no.
Desde una de las terracitas escondidas en las callejuelas.

¡¡Pero necesito un cambio ya!!
En la próxima os cuento un poco lo del safari, que no estuvo nada mal!

miércoles, 10 de noviembre de 2010

[Interludio] Un indio más.

Como con la derecha y me acicalo los bajos con la izquierda. Es jodida la dislexia en India, puedes acabar limpiándote el culo con un chapati o comiendo mierda, que es mucho peor (bueno… dependiendo del estado del chapati, claro)

Subo a los medios de transporte cuando estos están en movimiento y si puedo le hago la púa al revisor. Viajo en el suelo, en el techo o en el chasis sin importarme lo peligroso que pueda ser o la multa que, según los pocos carteles informativos que quedan enteros, me puede caer. También ocupo el primer lugar que encuentro, mi modus operandi consiste en comprar un billete de la clase más baja e ir cambiando de lugar según vayan reclamando las camas o asientos. Esto es la jungla, baby.

Eructo! Estridentemente y en la cara de cualquiera, como si me fuera la vida en ello, he llegado a eructar mientras estaba eructando. Eructo y me tiro sonoros pedos en mi puesto de trabajo, cuando los demás comen, hablan, hacen el check-in en los hoteles… podría peerme delante del mismísimo Dalai Lama sin percatarme de que tal vez al resto del mundo pueda parecerle una falta de respeto. Para mi es de lo más natural.
Como con la boca abierta y hablo mientras lo hago, te preguntarás como puedo hacer tantas cosas a la vez, pues he llegado a mascar un chicle mientras comía con la boca abierta charlando con el de al lado sobre los pedos y eructos que me tiré cuando subía a un autobús en marcha.

Ah! Casi se me olvida! A pesar de todo esto me lavo las manos antes y después de comer. En eso sí soy un manías, sabes?

Escupo en cualquier lugar, ahora se pone de moda poner cartelitos de “prohibido escupir aquí” pero yo lo sigo haciendo. Antes preparo bien el escupitajo, no te creas que va a ser una saliva cualquiera la que va a salir de esta boca. Hay dos modalidades bien diferenciadas: la primera, que yo llamo la budista, consiste en vaciar mi interior lo máximo posible rascando de mi garganta cualquier rastro mucoso y haciendo ruidos como si me quisiera sacar un pulmón, está modalidad es la mas sonora pero no la más vistosa... Mi preferida siempre será la segunda, la que gusto de llamar el río de henna, es cuando me tiro todo el día macerando en mi boca tabaco de mascar para que así mis lapos adquieran un tono rojizo y sea más desagradable a la vista, si cabe.
A veces fusiono las dos para deleite del publico expectante, mientras masco un chicle, claro.

Y siguiendo con mis necesidades fisiológicas, meo y cago en la calle sin pudor alguno, ayuda mucho el que la mayoría de alcantarillas esté a la vista y que el baño no es una parte indispensable de la vivienda india.

Invado el espacio ajeno cuando me da la real gana, si me siento a tu lado intentaré hacerlo lo más pegado a ti que pueda, entrando de culo y sin mirar, si me siento en tu pierna accidentalmente no esperes que sea yo el que retroceda, y mucho menos un “lo siento”, más bien te miraré con mi peor cara de fuera-de-mi-camino-jodido-insecto y esperare a que estés tan incómodo que te tengas que ir.

Si te conozco de hace solo un minuto que no te extrañe cuando apoye mi mano en tu pierna, te pase el brazo por el hombro, te pida que me enseñes cualquier cosa que lleves o te pregunte hasta el grupo sanguíneo del gato de tu primo. Ah! Y las colas son mi especialidad, es cuando puedo demostrar mis habilidades, me da igual quien esté primero, las ancianas o las embarazadas son como las reglas, están para saltárselas. He de reconocer que también aprovecho para meter mano, benditas las colas!

Si tengo algo para vender huye de mi, a parte de ser un pesado sin remedio intentaré inflarte el precio o engañarte con la calidad, cuenta dos veces el cambio y gesticula bien con los dedos, que no será la primera vez ni la última que tus “thirty” los entienda como “fifty”.

Cuando conduzco mi taxi soy el amo de la ciudad, sobretodo si llegas a horas intempestivas y soy el único que hay. Si no aclaramos bien el precio antes que encienda el motor prepara las rupias, campeón, que vas a recordar los taxis de tu país. Y aunque me aclares muy bien el hotel al que vas primero te llevare de paseo a la tienda de un amigo y después a otro hotel en el que cobro comisión, si cuela, cuela. Tranquilo, que si la cosa se pone fea se me olvidará por completo que hablo inglés.

Por último resaltar que a veces me burlo de los que piden, piso a los inválidos o los aparto de una patada sin mirarlos, aquí el pez grande se come al chico, lo que pasa es que siempre encuentras un pez más grande…
Te he dicho ya que esto es la jungla??

Mi burdo intento (fallido) por parecer uno de ellos: me he dejado bigote...

PS- Evidentemente no hago nada de esto, si lo hiciera me imagino que me echarían de India y no me dejarían entrar en España… Pero todo lo he visto, oído y olido!

Y fuera bromas, aquí están jodidos de verdad, eso lo sabemos todos, pero cuando llevas un tiempo parece como que te inmunizas y llegas hasta a reírte de todas estas escenas bizarras que ves, pero están muy muy jodidos…Yo seguiré siendo el extranjero pulcro, educado y escrupuloso, que no me va tan mal!